Psicología perinatal: Salud Mental en el postparto

Psicología perinatal: Salud Mental en el postparto

Tener un bebé es una experiencia generalmente deseada y maravillosa. Pero aunque no se hable mucho de ello,  el postparto es una etapa difícil.  La madre que, vuelve a casa con su recién nacido,  ilusión e inseguridades (sobretodo padres/madres primerizos),  debe recuperarse físicamente de un parto vaginal  o por cesárea y tiene un desajuste hormonal muy importante.

Por esta razón, es especialmente importante que la madre esté atenta a su estado emocional e identificar cómo se encuentra y pedir ayuda.

En el post de hoy, trataré la Salud Mental Perinatal en el postparto, y en concreto, de la “Tristeza postparto o Síndrome “Baby Blues” y la “depresión postparto”.

 

Tristeza postparto (Síndrome “Baby Blues”) o Depresión Posptarto

Entre un entre un 30% y un 80% de las mujeres padecen tristeza postparto. No obstante, no se puede prevenir ya que aparece por desajuste hormonal la semana después del parto y suele desaparecer en 15 días o, en algunos casos,  superado el puerperio (6 semanas).  Es transitorio y leve y su sintomatología consiste en tristeza, irritabilidad, cambios de humor, ansiedad  y ganas de llorar recurrentes.

La depresión postparto, no es transitoria,  puede aparecer en cualquier momento durante el primer año, afecta al 15% de las mujeres y se acompaña de la misma sintomatología que el síndrome baby blues pero con más INTENSIDAD e incluye síntomas cómo la anhedonia (incapacidad para disfrutar), pérdida del apetito, retraimiento social y  sentimientos negativos hacia el bebé (preocupación exagerada o desinterés) que dificultan que la madre pueda cuidar de él y de si misma.

En el primer caso, dada su transitoriedad, no es necesario solicitar ayuda, pero pero en el segundo caso, sí debes pedir ayuda a un/a psicólogo/a sanitaria o clínica, dado que la depresión postparto afecta severamente la cotidianidad e implica un riesgo para la madre y el bebé.

 

La importancia del apoyo social y familiar

Después del parto es aconsejable contar con apoyo familiar y social y no intentar llegar sóla a todo. Recomendamos especialmente contar con una buena “tribu” de crianza, las amistades pueden hacer esta función de apoyo e intercambio, pero también existen grupos virtuales y presenciales a los que acudir.

En caso que realices lactancia materna recomendamos acudir a un grupo de apoyo, consulta a la matrona de tu centro de atención primaria, seguramente lidere un grupo en tu centro más cercano y sino es así, te informará.